La inteligencia artificial ya se está aplicando en la logística de almacén de muchas empresas, y está teniendo muy buenos resultados para aumentar la productividad y reducir el trabajo físico de los profesionales humanos.
Las empresas que han recurrido a una consultoría tecnológica empresarial, son las que primero se están adaptando a este cambio que permiten las nuevas tecnologías, y si has llegado a este artículo, seguro que es un tema que te interesa.
Por eso, queremos responder a las preguntas frecuentes que suelen tenerse sobre la inteligencia artificial aplicada en la logística de almacén de las empresas, puesto que la robótica está avanzando mucho y este es uno de los sectores donde más se puede aprovechar.
Recuerda también, que si lo que quieres es que tu negocio de el salto digital a las nuevas tecnologías aprovechando la IA, tenemos disponibles diferentes planes de formación IA para empresas.
¿Qué es la logística de almacén?
La logística de almacén es el trabajo que se realiza entre las paredes de las naves comerciales e industriales y que decide más de lo que muchos creen en cómo llegan las cosas a nuestras manos.
Normalmente es un espacio lleno de estantes, carretillas y productos apilados siguiendo un determinado método, puesto que allí no se guardan cajas por guardar, se teje una red de acciones pensadas para que cada objeto esté en el sitio exacto, en el momento preciso, y en las condiciones que necesita.
Por eso, se puede considerar como el arte de coordinar la llegada de materiales, su colocación inteligente, su transformación en pedidos listos, y su salida ágil hacia el siguiente eslabón de la cadena.
Y es que sin este trabajo, los estantes de las tiendas estarían vacíos, las fábricas pararían por falta de piezas, y los pedidos online serían una promesa incumplida.
Este sistema funciona como un reloj con varios engranajes que deben encajar, donde todo arranca cuando un camión de trasporte llega y se descarga la mercancía.
En ese momento, los profesionales y los sistemas informáticos comprueban que lo recibido coincida con lo que figura en el pedido, ya sea una factura o un albarán, en cantidades y en buena calidad.
Luego, esos productos encuentran su lugar en el almacén, pero por supuesto, no es cuestión de amontonarlos donde quepan. Algunos artículos se mueven rápido y piden estar cerca de la zona de salida, otros, más lentos o frágiles, necesitan de ubicaciones especiales.
¿Cómo se utiliza la inteligencia artificial en la logística de almacén?
Las herramientas computacionales ya coordinan flotas de vehículos autónomos que transportan mercancías por los pasillos sin intervención humana.
Dichos equipos, aprenden patrones de movimiento para evitar colisiones y ajustan sus rutas en milisegundos cuando detectan obstáculos.
Pero más allá del transporte físico, lo más interesante de automatizar tareas empresariales con inteligencia artificial, en este caso para la logística de almacén, es como estas herramientas analizan todos los datos necesarios para el trabajo en poco tiempo.
Por eso, se utilizan de forma práctica para predecir qué productos necesitarás mañana, la semana próxima, o el próximo mes, mediante un cálculo anticipado que ajusta los niveles de existencias con una precisión que reduce el excedente hasta en un 50% en algunos casos.
Los trabajadores humanos ahora supervisan los procesos automatizados, mientras se especializan en otras tareas más complejas que necesitan de un criterio experto, o de un trato cercano con el cliente, como gestionar incidencias, o personalizar pedidos delicados.
Y si miramos al futuro, estas tecnologías maduran hacia una integración total, donde los drones podrían realizar inventarios nocturnos volando entre los pasillos, habría etiquetas inteligentes que autogestionan su reposición, y todo tipo de avances que nos acercan a los almacenes con un funcionamiento autónomo.
¿Qué beneficios tiene la aplicación de la IA en la logística de almacén?
Si hablamos de los beneficios de la inteligencia artificial generativa aplicados a los grandes espacios donde se guarda y se mueve mercancía, hay que hablar de resultados tangibles que cambian la forma de trabajar por completo en este sector.
En el proceso de recoger productos para un pedido, antes los errores humanos eran casi inevitables, pero ahora, los sistemas de visión artificial por IA escanean cada artículo que se mueve, y detectan una caja mal etiquetada, un envase abollado que nadie notaría a simple vista, o incluso si el producto dentro no coincide con lo esperado.
De hecho ,esto no es un control puntual, sino que ocurre en tiempo real durante la preparación, reduciendo las posibles devoluciones y aumentando la satisfacción de quien recibe el pedido.
Además, la precisión en el inventario también mejora radicalmente, con la realización de conteos automatizados que eliminan lagunas de información entre lo físico y lo registrado, para que cuadrar stock sea más fácil que nunca, sobre todo cuando hay varias tiendas que tienen un almacén común.
Luego está el tema del espacio y el movimiento ya que estos centros suelen ser enormes, y los algoritmos especializados pueden analizar patrones de demanda históricos y estacionales para decidir dónde colocar cada producto.
Además, incluso programas de optimización de rutas pueden calcular el camino más corto para recoger múltiples pedidos a la vez, reduciendo los desplazamientos hasta en un 30%, donde menos tiempo caminando significa más tiempo preparando pedidos.
Por supuesto, para las personas que trabajan en un almacén, las tareas repetitivas y físicamente exigentes las asumen cada vez más máquinas guiadas, o robots móviles, lo cual, como analizaremos a continuación, abre el debate de si esta estará entre las profesiones en riesgo por la llegada de la inteligencia artificial.
¿Podrá sustituir la inteligencia artificial a los trabajadores que se dedican a la logística de almacén?
¿llegará la inteligencia artificial autónoma a ocupar el puesto de las personas que trabajan en la logística de almacén de las empresas? La respuesta no es un sí, o un no rotundo, es más bien una serie dc cambios que se producirán y que de hecho, ya estamos viendo.
En los centros de distribución reales, la llegada de las máquinas autónomas y de los sistemas predictivos ya modificó el día a día de trabajo en muchas empresas.
Donde antes diez personas recorrían los pasillos cargando productos, ahora hay vehículos sin conductor que transportan los pedidos hasta puestos fijos donde los trabajadores humanos los revisan.
Lo anterior, reduce según la estadística, en un 80% el esfuerzo físico humano de estos trabajadores, pero exige a esos mismos trabajadores dominar interfaces digitales y tomar decisiones rápidas, por lo que en realidad, es un trueque, menos esfuerzo físico, pero más atención cognitiva.
Pero, ¿podrían funcionar los almacenes de las empresas sin trabajadores humanos? La evidencia dice que no, y para darnos cuenta, se puede ver lo que pasa con los pedidos que tienen una cierta complejidad, como cuando un embalaje está roto, una etiqueta está borrosa, o un artículo tiene una forma imprevista.
En todos estos casos anteriores, los sistemas automáticos suelen detenerse, y es ahí donde entra el criterio de un empleado que ajusta, e interpreta lo inesperado para poder solucionarlo.
Por supuesto, la ambición de los desarrolladores de IA, es que cuando se alcance la inteligencia artificial general, las máquinas también sean capaces de enfrentarse a estos problemas. Pero, por el momento, lo más sensato en pensar en la colaboración entre el humano y la tecnología.
Si quieres que tu empresa se prepare para todos estos cambios, o quieres saber cómo aplicar la IA en tu logística de almacén, contacta con nosotros.
