La infraestructura tecnológica de una empresa para la IA

La infraestructura tecnológica de una empresa para la IA puede ser tan variable como los componentes de un ordenador personal, puesto que según el tamaño del negocio y de los objetivos que se tengan, se pueden hacer uso de un tipo de hardware u otro, o de servicios externos.

Pero en cualquier caso, lo que hace especialmente interesante este momento para automatizar tareas empresariales con inteligencia artificial es que, por primera vez, las barreras de entrada para disponer de una infraestructura de IA de una buena calidad no son tan altas como parecen.

Vaya por delante que no hace falta ser un gigante tecnológico, ni disponer de un centro de datos propio para el desarrollo de un proyecto de IA, puesto que las opciones del mercado se han multiplicado y, con ellas, la posibilidad de elegir el camino que mejor se adapta a la realidad de cada negocio, sin renunciar a la soberanía de los datos ni a la viabilidad económica.

Por eso, en este artículo vamos a analizar qué infraestructura tecnológica necesita una empresa para trabajar con la IA, pero teniendo en cuenta que una empresa de inteligencia artificial puede iniciarse con un bajo presupuesto y después escalar todo lo que necesite.

¿Qué infraestructura tecnológica necesita una empresa para utilizar inteligencia artificial?

Yendo al grano, lo más importante que tienes que saber es que hay, a grandes rasgos, dos caminos que se pueden tomar y después otro intermedio, porque de esa elección depende todo lo demás, y sería lo primero que se tendría que analizar en una consultoría de inteligencia artificial.

Uno de ellos es el de los servicios en la nube, que son plataformas a las que se accede por internet y que ya tienen la inteligencia artificial integrada, y el otro es el de la infraestructura local, que lleva consigo el hecho de tener que instalar y ejecutar los modelos en los propios equipos de la empresa, ya sea en la oficina, o en un servidor alquilado y controlado por ella.

Por supuesto, esta decisión condiciona el desembolso económico inicial y los costes de mantenimiento, además de la soberanía sobre los datos, la capacidad de personalización y, en definitiva, el grado de control que se tiene sobre esta tecnología, algo que también es muy importante porque hay que recordar que trabaja con información sensible.

En el caso de la nube, la infraestructura necesaria es, por lo general, la más sencilla, puesto que en principio basta con un ordenador con conexión a internet y una suscripción a un servicio como el de Claude para empresas, o cualquier otra plataforma de IA generativa.

No hay que comprar servidores ni instalar software, y el coste se convierte en un gasto mensual, pero lógicamente, aunque esta opción es perfectamente viable, tiene varios inconvenientes para una PYME, y el que siempre hay que recordar es el de la privacidad de los datos, puesto que cuando se utiliza un servicio en la nube, la información que se introduce, se almacena en los servidores del proveedor.

¿Merece la pena disponer de un servidor propio para implementar  la IA en una empresa?

Así que teniendo todo lo referente a la utilización de los servicios en la nube en cuenta, la opción de desarrollar una IA local para una empresa, sería la otra posibilidad, una que aunque llevaría una inversión inicial más elevada, ofrece un control total sobre los datos y la posibilidad de cumplir con la ley sin problemas.

Pero, ¿qué significa exactamente montar una infraestructura de IA en las propias instalaciones del negocio? Pues consiste en disponer de un hardware capaz de hacer funcionar Agentes de IA, junto con el software necesario para gestionarlos.

Pero antes de que te asustes, la buena noticia es que, para la mayoría de las tareas empresariales, no se necesitan los superordenadores que utilizan los grandes laboratorios de investigación, ya que los modelos de lenguaje pueden incluso funcionar en un solo ordenador.

De hecho, ya se ha demostrado que con una buena configuración y optimización, un servidor local con una GPU de gama alta puede alcanzar un rendimiento cercano a los modelos comerciales de la nube, y todo ello sin renunciar a la privacidad, aunque haya que hacer una inversión algo mayor en tener un buen equipo que sea el ‘cuerpo’ de la inteligencia artificial.

Así que tal como estamos analizando, el componente más importante para una infraestructura local es la unidad de procesamiento gráfico, puesto que tienen una alta capacidad para realizar miles de operaciones matemáticas en paralelo, lo que las hace ideales para ejecutar los modelos de inteligencia artificial.

Seguramente ahora entiendas bastante mejor porque ha subido tanto el precio de las tarjetas gráficas y de la memoria RAM desde la llegada de la inteligencia artificial, y es que a nivel empresarial la memoria de la GPU, conocida como VRAM, es el factor que realmente determina qué tipo de modelos se pueden utilizar.

¿Se puede empezar con una infraestructura de IA pequeña y ampliarla después?

Hablando de cifras, para que te hagas una idea, para modelos pequeños, de entre 3.000 y 7.000 millones de parámetros se necesitan al menos 8 GB de VRAM, con 12 GB ya se pueden ejecutar modelos de uso diario de 8.000 millones de parámetros, y con 16 GB se abre la puerta a modelos más complejos de hasta 20.000 millones de parámetros.

Por lo tanto, una tarjeta gráfica con 12 GB de VRAM, es un punto de partida excelente para una PYME, así que si, se puede empezar a usar esta tecnología de forma local en una pequeña o mediana empresa, y de hecho ir poco a poco es la estrategia recomendable, olvidándose de la obsesión que hay por tenerlo todo o nada desde el primer momento.

Incluso si vamos al límite, lo más accesible es empezar en el propio ordenador portátil, porque de hecho ya hay herramientas con las que se pueden descargar y ejecutar modelos de código abierto en un equipo con una GPU modesta y un procesador tradicional.

Por supuesto, esto sería un primero paso para probar modelos pequeños, que es de hecho la forma de hacer pruebas y de entender qué necesita la empresa, sin haber gastado ni un euro en la infraestructura tecnológica de una empresa para la IA.

El siguiente escalón natural ya si sería disponer de un servidor privado virtual, o un servidor dedicado, ya sea alquilado o en las propias instalaciones de la empresa, y en realidad, estamos hablando de un camino perfectamente trazado y que cualquier empresa con un mínimo de asistencia técnica puede recorrer.

Así que si quieres que te ayudemos en cada paso, para que el uso de la inteligencia artificial que se hace en tu negocio esté acorde con su crecimiento y con tus expectativas, contacta con nosotros.

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