
La inteligencia artificial es un recursos perfectamente utilizable en las empresas pequeñas, aunque la gran mayoría de ellas todavía no saben como las nuevas tecnologías pueden mejorar su productividad y hacer más fácil su trabajo diario.
Como empresa de inteligencia artificial, tenemos como objetivo ayudar al mayor número de posible de emprendedores a entender e implementar la IA en sus negocios, porque sabemos que eso les ayudará a crecer y a mantenerse en el tiempo.
Actualmente muy pocas empresas pequeñas tienen un sistema de IA implementado en su negocio, aunque lógicamente ese porcentaje crece cada día, y los que no tienen sistemas propios, por lo general, al menos utilizan ChatGPT y se están viendo una parte de todo lo que esta tecnología puede ofrecer.
Así que para que el número de PYMES que usan IA aumente, ofrecemos tanto consultorías, como formación en IA para empresas, y en nuestro trabajo de informar a los emprendedores para que aprovechen las ventajas de la IA, queremos responder a las preguntas frecuentes sobre la inteligencia artificial en las pequeñas empresas.
¿Es posible aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial en las empresas pequeñas?
Muchas pequeñas empresas pueden sacar partido de la inteligencia artificial sin tener que cambiarlo todo de golpe, simplemente al pensar en aplicaciones concretas que resuelvan problemas reales del día a día, puesto que es una herramienta de apoyo para automatizar tareas empresariales.
Para empezar, no es necesario ser un experto en datos o en nuevas tecnologías, porque hoy existe un buen número de soluciones que llegan con interfaces simples y plantillas pensadas para quien no tiene equipo técnico.
En muchos casos basta con conectar la herramienta a hojas de cálculo, plataformas de venta, o al correo electrónico. De hecho, nosotros hemos trabajado con comercios locales que, tras probar un chatbot para pequeñas empresas, redujeron el tiempo de respuesta y mejoraron la percepción de servicio sin tener que invertir un gran presupuesto.
Y es que el coste es una preocupación habitual y con razón, pero como decimos, utilizar la inteligencia artificial de manera empresarial no siempre implica una inversión alta.
Hay opciones de entrada gratuitas, o con precios reducidos, que permiten evaluar los resultados antes de comprometer recursos de una forma más seria, así que lo recomendable es medir cuánto tiempo se ahorra, si aumentan las consultas convertidas en ventas, o si disminuye la carga de trabajo.
Por supuesto, la reducción de trabajo repetitivo no equivale a eliminar empleos, pero en muchas pymes la IA libera a la plantilla de tareas mecánicas y les deja espacio para tareas que requieren contacto directo con el cliente.
¿La inteligencia artificial funciona en empresas pequeñas con pocos datos o sin equipo técnico?
Que la inteligencia artificial funcione en empresas pequeñas con pocos datos o sin equipo técnico es un tema muy interesante, porque muchas veces se piensa que hace falta una infraestructura grande, o un grupo de especialistas para obtener algún beneficio de esta nueva tecnología.
Pero la realidad que observamos como consultoría de inteligencia artificial trabajando con muchos tipos de clientes de diferentes sectores es que existen caminos que permiten obtener resultados útiles con recursos limitados, siempre que la implantación se ajuste a las necesidades reales del negocio.
Cuando una empresa no dispone de volumen de datos, tiene sentido recurrir a modelos ya entrenados y a servicios que ofrecen capacidades listas para usar, porque estos modelos ya han aprendido y pueden aplicarse a tareas concretas sin que la pyme tenga una base propia de datos con la que entrenarlo.
En la práctica, eso facilita muchas cosas, y se puede utilizar para la clasificación de mensajes, la extracción de información básica, o la generación de respuestas automáticas en los medios de soporte del negocio.
No obstante, la gestión de la privacidad y de la seguridad merece atención desde el principio, porque incluso los proyectos modestos manejan información sensible de sus clientes, así que un arranque prudente pasa por poner en marcha la IA en el negocio con las condiciones necesarias de ciberseguridad y de permisos de acceso.

¿Puedes empezar con herramientas gratuitas o es mejor contratar un servicio de pago?
No podemos negar que las opciones gratuitas funcionan bien como punto de partida, porque ofrecen acceso inmediato y en una fase temprana resultan útiles para probar herramientas y funcionalidades.
Sin embargo, las versiones gratuitas tienen muchos límites, y a menudo tienen restricciones de uso y de capacidad, además de que en algunos casos los datos se procesan en plataformas compartidas y eso exige leer con detenimiento las condiciones de privacidad.
Además, cuando el negocio necesita adaptar la herramienta a flujos internos concretos, la funcionalidad básica puede quedarse corta, y por eso resulta clave valorar si la prueba aporta respuestas suficientes, o si demuestra la necesidad de ir más allá y desarrollar un proyecto de IA personalizado.
Por otra parte, los servicios de pago aportan soporte, acuerdos de nivel de servicio y opciones de personalización que facilitan integrar la tecnología en sistemas propios. También, suelen incluir tratamientos específicos de seguridad y opciones para gestionar datos con un mayor control.
Así que la elección depende del objetivo, y para validar una idea, o reducir el tiempo dedicado a las tareas repetitivas, las herramientas gratuitas resultan razonables, pero si la meta es automatizar procesos que afectan a clientes, conviene estudiar la posibilidad de contar con la ayuda de una agencia de automatización con IA.
¿Qué diferencia hay entre soluciones en la nube y ejecutar modelos en local para usar la inteligencia artificial en las empresas pequeñas?
Las soluciones en la nube ofrecen acceso inmediato a modelos ya entrenados y a infraestructuras que gestionan el escalado y el mantenimiento de los sistemas, así que para quien busca conectar herramientas habituales de gestión sin grandes ajustes, se pueden aprovechar muy bien.
Por otro lado, usar la nube implica delegar parte del control, porque los datos transitan por servidores externos y la política de privacidad del proveedor es la que tendrá importancia en este sentido, así que en los sectores donde se maneja información sensible, esa cuestión pesa mucho y puede condicionar la decisión.
Por otra parte, el desarrollo de una IA local aporta un control directo sobre los datos y la infraestructura, lo que resulta útil cuando se desea mantener la información dentro de la empresa, o cuando la latencia debe ser mínima para poder realizar tareas en tiempo real.
En muchos casos la solución intermedia es lo que resulta más práctica para las pequeñas empresas, al mantener los datos sensibles en local y usar la nube para el trabajo que no afecta a información confidencial.
Pero lógicamente, la mejor decisión depende de tus objetivos y del presupuesto de tu empresa, así que si quieres que te atendamos de forma personalizada, contacta con nosotros.
