
El hecho de querer hablar de inteligencia artificial aplicada al comercio internacional antes parecía como algo muy ambicioso, casi reservado para gigantes tecnológicos, pero hoy en día todo está conectado y es muy fácil tener un negocio con clientes en cualquier parte del mundo.
De hecho, la realidad es que muchas empresas ya la usan sin darse ni cuenta, y que lo que está pasando no es otra cosa que un cambio progresivo en el funcionamiento de la economía entre países.
Si lo piensas, el comercio exterior siempre ha dependido de mucha información que se encontraba algo dispersa, y la inteligencia artificial generativa llega como un complemento que va hilando datos que antes estaban separados.
Por eso, los diferentes modelos de inteligencia artificial se están adaptando a las necesidades del comercio internacional, teniendo en cuenta que con Internet, es más fácil que nunca tener clientes o relaciones comerciales con personas y empresas de cualquier país.
Así que en este artículo, vamos a hablar sobre la inteligencia artificial en el comercio internacional, cubriendo los temas que consideramos los más importantes para entender bien cómo se utiliza la IA para las relaciones comerciales internacionales.
La predicción de la demanda exterior en el comercio internacional mediante modelos de inteligencia artificial
Comencemos con la capacidad de prever la demanda exterior con modelos de IA, algo que si bien puede parecer muy técnico, como si todo dependiera de ecuaciones complicadísimas, la idea central es más sencilla, puesto que se trata de encontrar patrones y usarlos para anticipar qué quieren los compradores de otros países.
Nada más y nada menos, y lo curioso es que, cuando las empresas se acostumbran a trabajar con estas herramientas, ya no ven los números como números, sino como señales que van marcando una tendencia que, sin ellas, tardarías meses en detectar.
De hecho, a muchas empresas que comienzan a utilizar la inteligencia artificial en el comercio internacional les llama la atención cómo estos modelos aprenden con tanta rapidez, no porque alguien los programe para un caso muy concreto, sino porque van ajustándose mientras reciben nuevos datos.
Algo tan cotidiano como un cambio en la estacionalidad de un país, una campaña publicitaria repentina, o una variación brusca en los costes logísticos acaba reflejándose en las predicciones de forma automática, y cuando esas señales comienzan a repetirse, es una ayuda real para tomar decisiones con menos dudas.
Hay que tener en cuenta que la predicción de la demanda exterior siempre ha sido un terreno resbaladizo porque había que combinar intuición con informes, y muchas veces las intuiciones se quedaban cortas porque, desde dentro de una empresa, no se ven todos los factores que afectan a mercados distintos.
Así que lo que la IA hace es ampliar el campo de visión, señalando un comportamiento extraño en un mercado, e indicando que la frecuencia de compras está cambiando, o mostrando que cierto segmento de clientes está reaccionando de manera distinta, unos avisos que ahora llegan con suficiente antelación como para planificar sin prisas.
La inteligencia artificial para evaluar los riesgos en las operaciones de exportación e importación
Las rutas internacionales están sujetas a retrasos, huelgas, bloqueos o climatología adversa, y antes, estas situaciones pillaban a todos por sorpresa, pero ahora, cuando los modelos detectan patrones en los registros de tránsito, pueden avisar de que una ruta específica está acumulando demoras y que quizá convenga buscar otra solución.
En muchos casos la IA ha ayudado a identificar problemas antes de que aparezcan, como puede ser el caso de el previsible aumento del precio de algunos insumos necesarios para la producción, o en lo que respecta al tema impositivo y de aranceles internacionales, los cuales están a la orden del día.
La empresa, al revisar esos avisos, puede renegociar, diversificar proveedores, o reajustar previsiones, y lo curioso es que estos avisos no llegan como conclusiones cerradas, sino como señales que en realidad empujan al equipo de comercio y marketing a investigar un poco más, pero sabiendo donde se tienen que enfocar.
Por otra parte, en exportación e importación, un frente de batalla habitual es el riesgo derivado de la documentación, porque un pequeño fallo en un código, una descripción incorrecta, o un dato mal transcrito puede generar una retención aduanera que retrase días una carga.
Con el uso de la inteligencia artificial en el comercio internacional muchos de esos errores se detectan antes de enviar los documentos, y al automatizar estas tareas empresariales con IA, es como tener a alguien revisando todo al detalle, pero que no se cansa y puede procesar una cantidad interminable de archivos sin perder la concentración.
Además de que como se trata de sistemas de razonamiento automático, cada operación nueva o cada error detectado se suma al aprendizaje, y eso hace que, con el paso del tiempo, la herramienta gane mucha mayor precisión, aprendiendo de experiencias anteriores.

Cómo la IA mejora la experiencia del comprador internacional
Con respecto a la experiencia del comprador, lo primero que se nota es que la IA ayuda a que todo sea más transparente, porque antes, cuando alguien compraba desde otro país, tenía que lidiar con envíos que no sabía por dónde iban, con aduanas imprevisibles y con respuestas que tardaban días en los servicios de soporte, sobre todo si se realizaban en otro idioma.
Pero con la llegada de los chatbots para empresas, a lo largo de los años hemos visto cómo los sistemas de atención al cliente han cambiado gracias a estas herramientas, ya que los asistentes basados en IA pueden analizar el mensaje, detectar la intención y ofrecer una respuesta acorde al contexto.
Incluso pueden distinguir si el comprador está molesto, o si sólo necesita una aclaración rápida, lo que permite que los agentes humanos dediquen su tiempo a los casos que realmente necesitan de una intervención personal, y que el resto se resuelva sin esperas para el cliente.
También merece la pena destacar cómo estas herramientas ayudan a reducir la fricción en los procesos de devoluciones o cambios, puesto que en el comercio internacional, una devolución siempre ha sido un algo bastante problemático para el cliente y que muchas veces le ha echado para atrás a la hora de comprar.
Además de que la IA ha mejorado mucho la detección de fraudes, y aunque esto suene más a un beneficio para la empresa que para el cliente, al final repercute en ambos, porque cuando un sistema detecta una operación sospechosa antes de que se procese, se evitan bloqueos posteriores, retenciones, o cancelaciones inesperadas.
Así que si todo esto te ha parecido interesante y quiere saber cómo puedes utilizar la inteligencia artificial para mejorar la experiencia de tus clientes a nivel internacional, contacta con nosotros.
