La gobernanza en la inteligencia artificial. Qué es y para qué sirve

La gobernanza en la inteligencia artificial es un término que si bien está bastante relacionado con el mundo digital de la cuarta revolución industrial, no suele ser muy popular cuando se habla de esta tecnología.

Así que hablar de gobernanza de la IA es en realidad, un tema muy interesante, pero poco estudiado, que significa pensar en las reglas que acompañan al desarrollo de proyectos de IA y al uso de estos sistemas.

Por supuesto, no hay ninguna intención de frenar el avance de la tecnología con la gobernanza, el objetivo es encaminarla para que respete los derechos de las personas y para que funcione con transparencia.

Pero la verdad es que esta posible confusión, al pensar en la gobernanza como un gobierno, es la razón de que muchas veces se trate de un tema mal interpretado, y por eso lo queremos analizar en este artículo.

En otra ocasión, hablamos sobre el funcionamiento de la inteligencia artificial en las cadenas de bloques, y de hecho, las ‘blockchain’, como sistemas descentralizados, tienen todas su propio sistema de gobernanza.

No obstante, en la IA el concepto funciona de una forma diferente, aunque como decimos, sea un término muy vinculado con las nuevas tecnologías, así que con más razón, esperamos que te quede todo claro con respecto a la gobernanza en la inteligencia artificial después de leer este texto.

¿Qué es la gobernanza en la inteligencia artificial?

La gobernanza en inteligencia artificial es como el manual de convivencia que necesitamos para esta tecnología tan poderosa y se puede entender como un conjunto de reglas que buscan que los sistemas de IA se desarrollen y se usen de forma responsable.

Si es necesario que esta tecnología tenga gobernanza es porque la IA no es simplemente un código y unos datos, con la inteligencia artificial generativa ha llegado el momento en el que las personas la utilizan para tomar decisiones que afectan a su vida, o a su negocio.

Por supuesto, aunque la gobernanza establece los límites y las expectativas para evitar los sesgos en la inteligencia artificial y para que no se produzcan fugas de información personal, o empresarial, no existe una única forma de llevar a cabo estas reglas.

De hecho, la gobernanza se construye desde muchos frentes, donde por un lado, están las leyes y las regulaciones que los gobiernos pueden crear, ya que estas normas intentan poner barreras a los usos poco éticos de la tecnología, pero también incluye los principios que las propias empresas adoptan de manera voluntaria.

Los sistemas siempre deben estar bajo el control de las personas, no al revés, lo que significa que un ser humano debe poder entender, así como supervisar y, si es necesario, anular una decisión tomada por una máquina, siendo esta la forma de mantener la autoridad última sobre las herramientas que creamos.

Por otra parte, se busca siempre la total transparencia con el uso de la IA, ya que cuando esta toma una elección que nos afecta, tenemos derecho a saber por qué, y no puede ser una caja negra incomprensible. Los desarrolladores tienen la obligación de esforzarse por hacer que el funcionamiento de sus creaciones sea explicable para los usuarios sin conocimientos tecnológicos.

Las certificaciones, los estándares y las auditorías para la gobernanza en la inteligencia artificial

Las certificaciones, estándares y auditorías son los mecanismos que convierten los principios de la gobernanza en acciones reales, así que podemos verlos como los procedimientos de control que garantizan que los sistemas de inteligencia artificial se construyen y utilizan de manera correcta.

Un estándar es como un acuerdo general sobre cómo deben hacerse las cosas, el cual establece unas pautas técnicas y éticas que todos pueden seguir. No es una ley, pero ofrece un camino probado para crear sistemas confiables.

Por otra parte, se puede decir que las certificaciones dan un paso más, ya que son como un sello de aprobación que recibe un sistema concreto tras superar una evaluación, e indican que ese producto cumple con los requisitos definidos en los estándares.

¿Y cómo se obtiene ese sello? Pues por lo general debe acreditarse mediante una auditoría, que es una revisión profunda e independiente donde un grupo de expertos examina el sistema para comprobar que todo funcione como se debe.

Para ello, analizan los datos con los que se entrenó, prueban su comportamiento y verifican que sus decisiones y el contenido que generan se ajuste a los límites que establece su marco de gobernanza, el cual también hay que decir, que puede cambiar de una IA a otra perfectamente.

¿Cómo cambia la gobernanza en la inteligencia artificial de los modelos que se están desarrollando en los diferentes países?

La verdad es que la forma en la que los países desarrollan y controlan la inteligencia artificial cambia mucho según sus prioridades políticas, sus valores culturales y sus intereses económicos.

Esto podemos verlo claramente al comparar dos modelos que ofrecemos características muy parecidas a sus usuarios, pero que en realidad son muy distintos en sus fundamentos, que son ChatGPT, de la empresa estadounidense OpenAI, y DeepSeek, una compañía china.

ChatGPT se ha expandido con una estrategia pensada para colaborar con gobiernos que prefieren lo que ellos denominan ‘vías democráticas’ para la IA, lo que quiere decir que pretenden ayudar a construir centros de datos dentro de cada país y ofrecer versiones personalizadas de ChatGPT, siempre en coordinación con el gobierno de Estados Unidos.

El objetivo declarado es evitar que la IA se utilice para acumular control y garantizar que los beneficios se distribuyan de la manera más equitativa posible, así que este modelo prioriza la cooperación con aliados políticos y económicos, creando una red tecnológica alineada con sus principios.

DeepSeek, por su parte, ha irrumpido en el mercado global con una propuesta algo diferente, ya que su mayor ventaja ha sido un desarrollo de bajo coste, que le permite ofrecer capacidades avanzadas a una fracción del precio de sus competidores, lo que como es lógico, ha hecho que su tecnología sea muy accesible.

Sin embargo, su rápido crecimiento se vio frustrado bastante rápido, principalmente por las preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la posibilidad de que la información de los usuarios pueda ser accedida por el gobierno chino, algo que refleja cómo la geopolítica influye directamente en la utilización y la gobernanza de estas tecnologías.

¿Cómo implementar un marco de gobernanza de IA en las empresas?

Cuando se quiere poner en marcha un sistema para automatizar tareas empresariales con inteligencia artificial, incluso cuando se trata de un modelo personalizado, también hay que tener en cuenta cómo será gobernanza.

La mejor forma de tener los datos de la empresa protegidos y de evitar las fugas de información que se pueden producir al usar plataformas en la nube es con el desarrollo de una IA local, pero esto no quiere decir que no haya que seguir ciertas reglas.

Como Agencia de inteligencia artificial, tenemos como objetivo ayudar a las empresas de todo tipo de sectores a sumarse a la transformación digital que está trayendo la IA, así como el resto de medios que están a nuestro alcance gracias a las nuevas tecnologías.

Por eso, si quieres contar con nuestra experiencia para implementar la inteligencia artificial en tu negocio, por supuesto con un marco de gobernanza correcto, contacta con nosotros.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.